El mundo está saturado de conocedores del evangelio y aun así las cosas siguen igual. No obstante, un pequeño grupo de jóvenes que realmente comprendan quién es Dios y quiénes son en Cristo pueden cambiar el curso de la sociedad actual. No sigas viviendo sin entender profundamente tu identidad y el amor de tu Padre celestial. Solo así podrás vivir como Jesús vivió.